Tips cientificos para tomarse una cerveza y seguir entrenando

By | 8 abril, 2014

Si buscamos en internet podremos encontrar numerosos estudios relacionando el consumo de cerveza  con la salud y el deporte. En esta entrada resumiré algunas referencias históricas sobre la medicina y la cerveza.  Y luego enumerare algunos estudios que  nos van dar fundamentos, a todos aquellos que hacemos deporte,  para tomarnos una cerveza sin culpa a finalizar nuestra sesión de entrenamiento.

Referencias Históricas

La cerveza es una bebida milenaria vinculada desde la antigüedad a fines terapéuticos.

Hace 6.000 años la cerveza era consumida por la civilización sumeria con el objetivo de evitar enfermedades infecciosas. Los egipcios las consideraban  apropiada para los dolores estomacales y para la picadura de escorpión. Además, las mujeres egipcias, muy preocupadas por su belleza y grandes expertas en cosmética, utilizaban la espuma de la cerveza para conservar el frescor natural de la piel.

Tanto los griegos como los romanos utilizaron la cerveza en todos sus imperios. Hipócrates, padre de la medicina, alabó esta bebida: “La cerveza es un calmante suave que apaga la sed, facilita la dicción, fortalece el corazón y las encías”.

En la Edad Media se consideraba adecuada para combatir las lombrices intestinales y las inflamaciones. Hasta el siglo XII, con la aparición de los gremios cerveceros, la cerveza era un complemento alimenticio para peregrinos y enfermos recogidos en albergues y hospitales.

Composición de la Cerveza

Si hablamos de los componentes básicos de la cerveza encontramos los ingredientes tales como la malta, el agua, el lúpulo y gas carbónico. Cada uno con interesantes propiedades,por ejemplo, el lúpulo es un buen estimulante del apetito y un suave sedante, su gran porcentaje de agua acentúa su efecto refrescante, la malta aporta carbohidratos y vitaminas, así como el gas carbónico promueve la circulación sanguínea y favorece la digestión.

El análisis de la cerveza también revela la presencia de diversos minerales indispensables en al organismo como el fósforo, calcio hierro potasio y magnesio, así como de vitaminas particularmente de las del complejo B como la riboflavina y al niacina. . Al ser rica en potasio y baja en sodio, es diurética y al tener mucho magnesio es muy buena para el corazón y también para evitar la formación de cálculos renales.

Evidencias científicas.

Recorriendo  las evidencias científicas relacionadas al deporte podemos encontrar en el blog delCatedrático de Fisiología del Ejercicio y especialista en Medicina del Deporte J.L. Chicharro varias entradas dedicadas la la cerveza y el deporte:

En el articuloalcohol, ejercicio y tetosterona podemos ver  la relacion del alcohol y la  concentración de tetosterona  “…la ingesta de alcohol (etanol) después del entrenamiento de fuerza provoca un mayor aumento de la concentración y biodisponibilidad de testosterona en sangre…..“una cervecita después del esfuerzo puede ser considerado como una parte más del entrenamiento”

Tambien comenta Chicharro en “Alcohol y recuperación muscular”   la ingesta de alcohol no interfirió en la recuperación muscular después de una sesión de entrenamiento de fuerza, aunque las variaciones hormonales obligan a ser precavidos antes de dar luz verde a la ingesta de alcohol después de entrenar. En resumen, sigamos disfrutando de una cervecita bien fría después de entrenar.

Analizando beneficios en la salud el  Dr. José Antonio García Donaire, especialista en Nefrología y miembro de la Sociedad Española de Hipertensión, ha presentado la guía “Consumo de cerveza en el paciente con hipertensión arterial”, en la cual podemos destacar  “Los pacientes hipertensos con un hábito nutricional saludable que incluye un consumo moderado diario de cerveza presentan unas cifras más bajas de presión arterial”

El catedrático de Fisiología de la Universidad de Granada, Manuel Castillo, en una investigación realizada junto con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) sobre la “idoneidad de la cerveza en la recuperación del metabolismo hormonal e inmunológico de los deportistas tras el ejercicio físico”. Nos aporta “no se ha encontrado ningún efecto que haga desaconsejable” la ingesta de cerveza después de practicar deporte, incluso se asegura que esta bebida “permitía recuperar las pérdidas hídricas y las alteraciones de distinto tipo determinadas por el ejercicio, por lo menos en la misma medida que lo hace el agua”.

La lista de estudios es numerosa y sigue, pero en todos concluyen que el consumo MODERADO de alcohol es beneficioso para nuestra salud, siempre acompañado de una dieta equilibrada y  ejercicio. Y una buena forma para darle continuidad a nuestra plan de entrenamientos es pasarla bien, con amigos y dándonos algunos permitidos con fundamentos científico. Teniendo en cuenta la moderación

Referencias:

http://www.cervezaysalud.es/

http://jlchicharro.blogspot.com.ar/

 

 

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